lunes, julio 31

Guerrileros, Civiles, Políticos, Misiles y como siempre muertes.

Ya llevamos tres semanas de bombardeos, las calles de Beirut están sembradas de pánico y al mismo tiempo, reflejan el sentimiento de odio hacia Israel. Son lo más parecidas a un campo de trincheras, donde se encuentran escondidas las baterias de misiles del grupo terrorista de Hezbolà y donde también residen miles de misiles dirigidos por Israel que estallan en los edificios públicos y casas de las gentes del Líbano.

Y por otro lado, la jefa de Estado de EEUU, Condolezza Rice, con el apoyo de la Organización de Naciones Unidas (ONU) intentan frenar el escambroso conflicto entre israelís, libaneses y Hezbolà. Todos están sumergidos en una situación crítica y embrutecida, de la que unos intentan escapar con sus casas en la baca de los coches y otros se quedan para combatir y defender sus intereses. Ya lo decía Nicolás Maquiavelo, "Las armas se deben reservar para el último lugar, donde y cuando los otros medios no basten", la pregunta es: ¿ya se nos acabaron los otros medios o es que utilizamos las armas como el primero para mediar la batalla?. ¿No estaremos contrariados?

De momento, mientras unos se reúnen con otros para intentar arreglarlo y otros estudian como pueden aniquilar a toda la población, los restantes siguen cayendo moribundos, sin poder hacer nada ante estos ataques, ya que son los que siempre quedan desprotegidos, porque tanto los guerrilleros de Hezbolà como los políticos de un lado y otro de las trincheras ya se han resguardado en edificios donde los misiles no les puden alcanzar. Como si de un hecho rutinario se tratase, los civiles continúan muriendo y los políticos siguen discutiendo. ¿Ádonde llegaremos con este conflicto?