martes, mayo 30

A la alegría.

Dos estrellas veo en el cielo
cuando camino a me di noche
y de repente un destello
una de ellas, sí, la percibo

Sigo caminando por el bosque
y encuentro una flor
la cual me guía el camino
hasta tu corazón

Me detengo de repente
al aparecer un duende
que me señala con el dedo
la luz de este sueño

Despierto, estás a mi lado
y pienso durante cinco minutos
la suerte que tengo
de plasmar mis manos
en tus pechos.